viernes, 30 de abril de 2010

Un puesto de lucha

Viernes 30 de abril de 2010, por Juan Carlos Giuliani *




Los sectores dominantes procuran no sólo que los trabajadores no tengamos historia, doctrina, héroes o mártires. También intentan adueñarse de nuestras fechas, de nuestros símbolos, de nuestra razón de ser.

Para ellos el 1º de Mayo es el Día del Trabajo, una abstracción que responde a la lógica de negar al sujeto histórico concreto, de carne y hueso: el trabajador.

Ese axioma, amplificado hasta el infinito por la superestructura cultural del sistema, no es inocente. Se trata de fraccionar la conciencia de unidad de clase, de instalar en el imaginario colectivo la preeminencia de lo individual por sobre lo comunitario, de aniquilar la noción de hombre organizado como sustento del progreso social.

Para nosotros existe una sola clase de hombres: los que trabajan, como quería la compañera Eva Perón. Recobrar el espíritu clasista siguiendo el itinerario de los pioneros del movimiento obrero, de sus luchas y sueños, de sus fracasos y efímeras victorias, significa poder mirarnos en el espejo de la lealtad a un proyecto revolucionario inconcluso.

La historia es un devenir. No empieza cuando uno llega y tampoco termina cuando uno se va. Ese sindicalismo que no transa ni claudica ante el poder es nuestra fuente de inspiración. El de los anarquistas, socialistas, sindicalistas revolucionarios y comunistas de fines del siglo XIX y principios del siglo XX, el de los "cabecitas negras" que encabezaron el proceso transformador más trascendente de la Argentina, el de todos los que forjaron este camino que caminamos y del que cabe estar profundamente orgullosos.

La formación de la conciencia de clase, el proyecto de una nueva sociedad, la experiencia de gobierno durante el peronismo, los caños heroicos de la resistencia, el salto cualitativo en los niveles de conciencia y organización que suponen los programas de La Falda (1957) y Huerta Grande (1962) y el Mensaje de la CGT de los Argentinos a los Trabajadores y al Pueblo fechado el 1º de Mayo de 1968; el Cordobazo, la rebeldía ahogada en sangre durante la tiranía militar, la oposición al genocidio, los 26 Puntos de la CGT Brasil, el Grito de Burzaco, la Marcha Federal, el Matanzazo, el Seguro de Empleo y Formación plebiscitado por el Frente Nacional contra la Pobreza (FRENAPO), la explosión de bronca popular en diciembre de 2001, la Constituyente Social y tantos otros sucesos jalonan esta rica y compleja historia.

Los mártires de la Semana Trágica, La Forestal y la lucha de la Patagonia, los fusilados en los basurales de José León Suárez, las víctimas del Plan Conintes, Felipe Vallese, Atilio López, Benedicto Ortiz, Víctor Choque, Teresa Rodríguez, José Luis Cabezas, Maximiliano Kosteky, Darío Santillán, Jorge Julio López y las ausencias irreparables de Agustín Tosco y Germán Abdala. La lista es inacabable y el recuerdo imborrable.

La mayoría de los 30.000 militantes populares masacrados por la dictadura militar provenían del universo del trabajo. Ellos no ofrendaron sus vidas para construir un capitalismo serio o de rostro humanitario. Vivieron, lucharon y murieron por una sociedad libre, fraterna e igualitaria. Para terminar con el régimen de despojo y explotación. Por una Patria soberana.

Rescatar su compromiso político, social e histórico se convierte en un imperativo insoslayable en momentos que el enemigo opera incansablemente para mantener sus privilegios intactos y el campo popular debate, se organiza, confronta y articula en medio del vértigo de este Bicentenario.

Inmersos en esa dialéctica, reivindicar el 1º de Mayo es reconocer que los trabajadores se encuentran en pleno reclamo por una justa redistribución del ingreso, buscando acertar en el reagrupamiento del movimiento popular, eludir los atajos del gatopardismo y los cantos de sirena de los profetas del “no se puede”.

Los movimientos sociales han provocado un sismo atronador en América Latina. Y Argentina no es la excepción. Identificar claramente al enemigo principal, acometer el qué hacer de la etapa sin fisuras ni distracciones, no caer en las provocaciones que bajan desde el poder y distinguir la contradicción principal de las secundarias, achicará el margen de error y servirá para evitar la tentación de las simplificaciones políticas que garantizan pan para hoy y hambre para mañana.

Cuando los funcionarios de Martínez de Hoz afirmaban muy sueltos de cuerpo que para el país "da lo mismo fabricar acero que caramelos" seguramente no imaginaban que estaban vocalizando algo más que una metáfora: la producción de acero hoy es paupérrima para responder a las necesidades de un proceso de reindustrialización, pero Argentina es uno de los productores de golosinas más importantes de América Latina. Parábola perfecta que pinta mejor que nada nuestro carácter de país dependiente.

A los que aseveran que los trabajadores deben permanecer indiferentes al destino de la Nación y pretenden que nos ocupemos solamente de problemas gremiales, les respondemos que impulsamos una práctica de sindicalismo integral, que liga lo político a lo reivindicativo, que organiza la voluntad colectiva, se reapropia del conocimiento y construye poder propio para asegurar el bienestar del pueblo todo. Lo otro es sindicalismo amarillo que quiere que nos ocupemos solamente de los convenios y las colonias de vacaciones.

El 1º de Mayo es una fecha propicia para recuperar la memoria de los que pelearon por la dignificación de los trabajadores y por un país con justicia social, plena democracia, desarrollo económico y una política exterior independiente, encaminada solamente a servir a los intereses nacionales y a la unidad con los pueblos latinoamericanos

Es responsabilidad de los trabajadores recoger esas banderas y enarbolarlas para que el pueblo argentino camine hacia un futuro de democracia, igualdad, soberanía e integración.
Tal como lo planteara la CGT de los Argentinos de Raymundo Ongaro, hoy volvemos a decir con absoluto convencimiento que la CTA no ofrece a los trabajadores un camino fácil, un panorama risueño, una mentira más. Ofrece a cada uno un puesto de lucha.

* Secretario de Comunicación y Difusión de la CTA.

jueves, 29 de abril de 2010

Entrega de premios

En un emotivo acto se entregaron los premios a los ganadores del concurso de salud laboral “Sin presiones” que organizaron conjuntamente el Instituto de Salud laboral y Medio Ambiente (ISLyMA), el Círculo Sindical de la Prensa y la Comunicación (Cispren) y la Central de Trabadores de la Argentina (CTA).

El concurso se organizó como parte de las acciones conmemorativas del Día Internacional por la Salud y la Seguridad en el Trabajo.
Los tres trabajos que ameritaron el primer, segundo y tercer premio, respectivamente fueron “El Sonido de los sentidos” de Tablerito; “Hay!!! … con la ciudadanía …” de La buscadora y “Crónicas de Julia” de De la Serna; en ese orden. Merecieron menciones especiales los trabajos “Desde el aire” de Yanasonkoy; “Historia Anónima” de Lila; “Levantarse …” de Mariela Q y “¡¡¡Hay que…!!!! ¡¡Ay que…!!!” de Nina.

El jurado estuvo integrado por la prosecretaria de Interior del Cispren, Aracely Maldonado, el dirigente de ATE-Buenos Aires, Beto Galeano y la integrante del ISLyMa, Silvia Belga.

En sucesivas intervenciones estos señalaron que el criterio adoptado para establecer el orden de mérito fue la recuperación de la palabra escrita como vehículo para la colectivización de los problemas comunes y como transmisor de las emociones y afectos en el accionar transformador de los trabajadores.
Pusieron de relieve, que los trabajos presentados estarán presentes en talleres y jornadas, en los que seguramente serán revisados y enriquecidos, en el proceso de construcción de un conocimiento propio de los trabajadores. Se comprometieron, además, a la publicación de los trabajos y a la reedición anual del concurso.

Ahamendaburu: “Es el tiempo de construir el conocimiento de los trabajadores

El presidente del ISLyMA, Eduardo Ahamendaburu tuvo a su cargo la apertura del acto y al referirse al tema del concurso manifestó que “esta entrega la hacemos en las vísperas de un día más que importante para los trabajadores porque mañana (por ayer) 28 de abril se conmemora el “Día Internacional de los Trabajadores fallecidos en ocasión del Trabajo” aunque ahora eufemísticamente se lo conozca como “El Día Internacional por la Seguridad y la Salud en el Trabajo”.

Criticó que “con esta denominación volvemos a invisibilizar a nuestros muertos y enfermos por el trabajo y seguramente mañana (por hoy) se escucharan discursos de abogados, de médicos, de ingenieros, de empresarios, de las ART y lamentablemente también de sindicalistas, refiriéndose a como nos cuidan a los trabajadores.”

Afirmó que “nosotros pensamos que es el momento de empezar a construir el conocimiento de los trabajadores y este concurso apunta a que los trabajadores puedan decir lo que sienten en sus lugares de trabajo.”

Araceli Maldonado: “No fue una tarea fácil el trabajo de selección”

La prosecretaria de Interior del Cispren y periodista del diario Comercio y Justicia, Aracely Maldonado expresó "que a este concurso se lo creó desde la base porque no estaba instalado como el “Rodolfo Walsh” del Cispren. Cada palabra fue discutida porque en realidad lo que buscábamos era que los trabajadores pudieran crear un lenguaje propio, desde lo político, pero también desde lo afectivo, para sacar afuera cosas que padecemos en nuestro trabajo y que en general nos guardamos”
Recordó que "empezaron a llegar los trabajos y cuando comenzamos a leerlos nos dimos cuenta que nos habíamos metido en un lío bárbaro. Hubo trabajos académicos y otros que uno leía y realmente conmovían porque transmitían muchas cosas”

Reconoció que “no fue una tarea fácil la selección de trabajos porque si bien el primer premio fue unánime, pero en general fueron trabajos muy parejos y esto me dio a mi ganas de trabajar en talleres los textos porque tienen una inmensa riqueza en cuanto a datos e información”.

Manifestó que “muchas veces pienso que los trabajadores vivimos situaciones realmente  angustiantes en el trabajo y me acuerdo de la anécdota de cuando trabajaba en Propuesta Editorial porque de editar 14 revistas al mes me mandaron a escribir el horóscopo y recetas de cocina por defender a compañeros monotributistas, pero en esa época no existía este concurso para poder escribir algo y escrachar al jefe”.

Puntualizó que “lo que viví fue muy traumático, pero ahora con el concurso volví a repensar esa situación y pensé que lo del horóscopo fue una pequeña resistencia. Y acá le tengo que pedir disculpas a todos los de Géminis porque de ese signo era mi jefe y durante dos años escribí todas pálidas para los gemínanos”.  

Beto Galeano: "Hay que derrotar a la cultura de la opresión"
El dirigente Beto Galeano, de ATE Buenos Aires, felicitó al ISLyMA “por la idea del concurso porque invita a escribir a quien no tiene la práctica de hacerlo y además es importante porque acá la salud laboral es vivida como una cuestión individual y no como una cuestión colectiva y esto hace que el sistema haga sentir culpable al trabajador si se enferma o accidenta”

Sostuvo que “acá de lo que se trata es de derrotar a la cultura de la opresión de la cual es víctima el trabajador porque si uno pudiera tener estadísticas precisas de cuántos compañeros pierde la vida o la capacidad laboral, estaríamos hablando de decenas por día
Señaló que “este tipo de actividades son como vasos de agua en el medio del desierto porque  uno siente que puede hacer algo para modificar las cosas y obviamente lo primero que se debe hacer es trabajar sobre la conciencia de los laburantes para que en conjunto digamos basta y no vamos a tolerar mas morirnos y que el trabajo vuelva a ser digno para todos”
Con respecto al concurso manifestó “que muy lejos de ser critico literario, hubo trabajos que me emocionaron, y tengo que confesar que el primer premio me hizo llorar por las situaciones planteadas porque mas allá del dolor también estaba lo otro: el compañerismo y la esperanza de que se puede modificar la realidad” 

Silvia Belga: “Los compañeros se expresaron totalmente"

La integrante de la comisión directiva del ISLyMA, Silvia Belga rescató el título del concurso “porque dimos vuelta y salió “Sin presiones” como una manera de reflejar que el trabajador podría expresarse o contar su historia sin tener al jefe o al buchón de turno al lado. Y los compañeros se expresaron totalmente porque se presentaron 21 trabajos lo cual nos permite decir que el concurso seguirá todos los años en la semana de la Salud Labora así que los seguiremos convocando”
Alejandro Castellani: “Un concurso para que el trabajador se exprese" 

El ganador del primer premio Alejandro Castellani, que hace 22 años trabaja en la Policía Judicial coincidió con el jurado “en que este concurso es el puntapié inicial para que el trabajador se exprese sobre sus vivencias laborales porque de este tema siempre se habla desde la política, pero nunca en primera persona.”
Recordó a Prensared que en la nota trabajó algunos casos “que viví en mi trabajo en la Policía Judicial relacionados con la violencia y el dolor de la gente como por ejemplo el caso del papá que en un barrio de Córdoba mató a todos su hijos o el suicidio de una menor de 15 años. Me acuerdo particularmente este hecho porque cuando estaba relevando los datos sobre la muerte de la chica vino el padre, me abrazó llorando, y me dijo: ´…y ahora que hago…´

Fuente: Prensared

lunes, 26 de abril de 2010

Derecho a la identidad

Carta abierta a Marcela y Felipe


El padre Eduardo de la Serna, el obispo Aldo Etchegoyen, el rabino Daniel Goldman y la hermana Martha Pelloni difundieron una carta abierta a Marcela y Felipe Noble Herrera.
 A continuación, transcribimos textualmente el contenido de la referida misiva:


"Hemos podido conocer el pasado jueves 22 vuestra solicitada aludiendo a su situación. Angustiosa y dolorosa situación reconocida con total franqueza y valentía por ustedes mismos. Situación, por otra parte, que no es novedosa para nuestra sociedad y que aparece atravesada o teñida de conflictos y ocultamientos; una historia que nos ha marcado con huellas de muerte y desapariciones. En definitiva, vuestra historia –sin ustedes desearlo– puede ser una de aquellas que conforman el drama de nuestro país.

Notamos intranquilidad en sus palabras, y desde lo más profundo los entendemos, los comprendemos y deseamos acompañarlos solidarizándonos con ello.

Frente a eso, nuestra experiencia pastoral nos permite afirmarles con alegría y con paz que no hay nada más sanador y liberador que la verdad, sea cual fuere. Dolorosa a veces al comienzo, pero siempre liberadora. Nada más coherente con el Dios que anunciamos y en el que confiamos, ya que su mensaje es revelador de la verdad.

Ustedes aparecen tironeados en la clásica lucha entre la verdad y el ocultamiento, la luz y las tinieblas; y no dudamos en decirles que no teman, que no tengan miedo en avanzar confiados hacia la verdad. Ella sana y abre ventanas de aire fresco y renovador.

En vuestra carta, ustedes hablan tres veces de su identidad, pero a su vez reconocen que no saben su origen biológico. Del mismo modo que centenares de personas buscan –como ustedes saben– conocer la identidad de sus nietos, hermanos, sobrinos. Ustedes mismos reconocen que su identidad es parcial, y en su memoria, en alguna parte, estará la sangre de aquellos que los engendraron, probablemente en el dolor. No es sano para la sociedad, para las familias, ni para ustedes mismos que quede verdad sin indagarse, oculta y sin investigación.

Confiamos plenamente que el Banco Nacional de Datos Genéticos, como siempre lo hizo, revelará sin manipulaciones los datos que ustedes demanden para seguir reconstruyendo esa parte de la historia personal que no conocen y que tienen la necesidad de buscar. Pueden, entonces, quedarse tranquilos de la seriedad, transparencia y precisión de estos modernos estudios garantizados por la ciencia.

El Dios que anunciamos y la fe que proclamamos nos repite que la verdad, más que un derecho es un deber. En la Biblia, la verdad no es tanto algo que se acepta o no, sino algo que “debe vivirse”; “debemos obrar la verdad”, que es fidelidad. Por ese camino andamos en fidelidad para con Dios y nosotros mismos.

Como pastores de diferentes comunidades y confesiones, no podemos permanecer indiferentes a nuestra realidad, y tampoco queremos hacerlo. Porque creemos que es lo que nos ayudará a vivir una sociedad en paz, en justicia y en verdad. Por eso, con la serenidad que nos da el compromiso que desde hace años queremos vivir, los alentamos a dejar de lado el temor y poner la confianza en la verdad y en Dios. Así, pudiendo conocer su identidad más profunda, podrán desde su lugar contribuir a la pacificación que los argentinos necesitamos y que sólo puede alcanzarse en la verdad y la justicia.
Con respeto y fe sincera".

Encuentro con "Se me ha perdido una niña"


CUARTO ENCUENTRO
DE DOCUMENTALES Y DOCUMENTALISTAS

en Villa María (Cba.)

Organizado por la Cooperativa de Trabajo "Comunicar" editora de "El Diario" (empresa recuperada por sus trabajadores  de prensa y gráficos) se inicia hoy el Cuarto Encuentro de Documentales y Documentalista. El vento cuenta con la adhesión de la CTA Córdoba y la regional Villa María.

La primera proyección, para dejar inaugurado el encuentro este lunes a partir de las 21 horas, será "Se me ha perdido una niña" documental que muestra lo sucedido en la localidad de Corral de Bustos a partir de la pueblada que se dio en esa ciudad cordobesa el 4 de diciembre de 2006. el trabajo  fue dirigido por Sergio Stocchero y contó con la producción de Jesús Chirino, secretario de DDHH de la regional Villa María de la CTA. En el trabajo se cuenta las motivaciones que llevaron a que más de dos mil vecinos del lugar se manifestaran en la plaza central de esa localidad, de unos diez mil habitantes, luego de conocer que se había violado y asesinado una niña de tres años de edad. El cansancio y la bronca por la virtual suspensión del servicio de justicia que existía en el lugar se transformó en indignación y furia. Aquel 4 de diciembre se terminó quemando la sede de tribunales, hecho a partir del cual se inició una causa judicial plagada de aberraciones. Los vecinos, con la participación de la CTA, se fueron organizando y reclamando por sus derechos. En el trabajo, de carácter colectivo,"Se me ha perdido una niña" puede apreciarse todo el proceso.

El encuentro de documentales se repetirá hasta la noche del día viernes 30 y se desarrollará en la sede de la Cooperativa Comunicar, Periodistas Argentinos 466 de la ciudad de Villa María. Allí confluirán los documentalistas, con sus trabajos en los que muestran la realidad social bajo una mirada histórica y/o cultural.


Programa:

Lunes 26 de abril, 21 horas:

“Se me ha perdido una niña” de Sergio Stocchero sobre el caso de Corral de Bustos.
“La batalla de Argüello” sobre el mito de “la llorona” de San Marcos Sud.

Martes 27 de abril, 21 horas:

“Gurises al abordaje” sobre el conflicto de las papeleras

Miércoles 28 de abril, 21 horas:


“Entre los árboles” sobre un hachero pampeano.
"Virus del prejuicio" sobre la historia de una mujer con VIH.


Jueves 29 de abril, 21 horas:

"Made in Chuña" a cargo de alumnos de la UNVM
"Palabras", una historia en primera persona sobre la dictadura militar.


Viernes 30 de abril, 21 horas:

“Mundo Alas” con León Gieco y artistas con capacidades diferentes


Entradas
Se canjeará por un útil escolar:
Lo recaudado será donado al comedor infantil “Un rayito de esperanza” del barrio Las Playas.
Los útiles necesarios son: lápices negros, gomas de borrar, tijeritas, gomas de pegar, hojas canson, hojas A4, cintas para pegar, tizas de colores, crayones, témperas y pinceles.